
Fotografía, Indalecio Jiménez
Este domingo 3 de agosto, a las 19:00 h de la tarde, Pampaneira celebra uno de sus rituales más singulares y con mayor carácter propio: El Entierro de la Zorra. Se trata de una tradición simbólica, teatral y profundamente popular que desde hace generaciones ha puesto el broche final a las fiestas patronales del pueblo, especialmente las de mayo, y que también se ha recordado en otras celebraciones como las de febrero o agosto.
El Entierro de la Zorra consiste en una representación colectiva cargada de humor y memoria local. Se confecciona un muñeco que representa a una zorra, figura ficticia y traviesa que encarna las fechorías del año, y se le lleva en cortejo fúnebre por las calles del pueblo, acompañado de música, plañideras, vecinos disfrazados y un ambiente festivo y teatral. En el pasado, el momento central del acto era la lectura del sermón o testamento, un texto cargado de sátira donde se relataban sus “delitos” con tono burlesco y mucha complicidad popular. Finalmente, el muñeco es quemado públicamente, como un gesto simbólico que marca el cierre de las fiestas y la renovación del ánimo colectivo.
Esta celebración, aunque recuerda a otros rituales festivos mediterráneos, ha tenido siempre en Pampaneira una expresión propia, marcada por el carácter del pueblo y su manera de entender la fiesta. Ha formado parte de su memoria oral durante décadas, transmitida entre generaciones, conservada en el recuerdo de muchos y, en algunos momentos, representada con entusiasmo por los vecinos.
En esta línea, Pampaneira cuenta desde hace un tiempo con un elemento artístico que acompaña y prolonga el espíritu de esta tradición a lo largo del año: La Ruta de las pinturas de La Policarpa. Este recorrido urbano, creado por la artista visual Ana Ruiz H., forma parte de su proyecto autoetnográfico durante su residencia en el Festival Sulayr, está formado por seis pinturas sobre losas de pizarra distribuidas por distintos rincones del municipio. En ellas, la zorra, bautizada cariñosamente como “La Policarpa”, aparece representada en escenas cotidianas y festivas: acechando una gallina, durmiendo en el telar, bebiendo en la acequia, compartiendo momentos en el chisco o sus cachorros vestidos de diablillos. Estas imágenes convierten las calles de Pampaneira en una galería al aire libre y refuerzan el vínculo entre tradición rural y arte contemporáneo.
«A través de la memoria vicaria, pretendo convertir mi proceso creativo en un altavoz que ayude a reconstruir relatos pasados y a no dejar que las historias o los nombres se borren” -Ana R.H.»
El Entierro de la Zorra y la Ruta de La Policarpa forman parte de una misma historia. Una historia hecha de fuego, risas y recuerdos. Pampaneira invita a vecinas, vecinos y visitantes a unirse al cortejo, a celebrar con alegría y a cerrar las fiestas con una mirada al pasado… y también al futuro.



Fotografía, Ana Ruiz | Indalecio Jiménez